Archivos del Mes para Febrero, 2008

Metalli-Cultura

Desde que tengo no-sé-que-edad (probablemente alrededor de los 5 o 6 años) escucho a Metallica. Creo que el primer recuerdo que tengo de la banda fué cuando vi el mítico video de “One” de la mano de mis hermanos mayores, a quienes además tengo que darle las gracias porque a partir de ese momento me adentraron a este mundo y sin saberlo evitaron que unos 15 años más tarde me gustara el (maldito) reggaeton. Creo que fué así como sucedió, aunque no sé muy bien por qué, pero desde muy pequeño tuve sangre de metalero.

Ayer, en un intento desesperado de ayudarme a despertarme temprano para ir a trabajar, desempolvé el VHS del concierto “Cunning Stunts” del ‘97, e impresionantemente el perol aún funciona. Ya bien despierto y esperando para irme, llegué a “Enter Sandman”, y a la parte del show que involucraba un “accidente” que terminaría destruyendo medio escenario. En ese momento me pasaron dos cosas por la mente: 1) ¡wow, ya no vemos shows así! y 2) Qué grandioso es Metallica con el público. Este post es sobre la 2da reflexión.

Me refiero específicamente a lo que pasa después de la escena, que lamentablemente no se llega a ver en el video anterior y por mucho que busqué no lo encontré. Para resumirlo en una palabra: genuinidad. Metallica sale de nuevo al escenario y nos hace sentir como si estuviéramos en el garaje de la casa de James Hetfield. Es impresionanete el feeling, a pesar de no estar ahí. La interacción de todos los integrantes de la banda con la audiencia me hizo recordar por qué siempre he mirado a estos tipos como una fuente de inspiración, más allá de la música y de si el último disco fué bueno o malo, o si el próximo será peor.

Esto es algo que nunca me ha sucedido con ninguna otra banda. Con lo tedioso que debe ser tocar las mismas canciones por 25 años de tu vida, cada concierto que veo o escucho de Metallica se siente como si estos 4 tipos lo hicieran por primera vez, con una pasión que da gusto realmente. Es algo digno de admirar. Y eso que nunca los he podido ver en vivo.

La mayoría de las bandas que llegan a tener cierta fama, hoy en día se limitan a salir al escenario, tocar las canciones como un acto reflejo, como “una noche más en el trabajo”. El frontman dice dos palabras, un chiste y chao, “volveremos pronto”. No digo que todas sean así, pero al ver lo que ha hecho Metallica toda su vida, siento que falta algo en los músicos de hoy en día, y va más allá de una carisma forzada. Les falta la espontaneidad de unos shows como estos (por muy preparados que puedan estar):

Duelo en la Batería

El mismo duelo - otra noche

Cambio de Roles

Duelo con un invitado muy especial

Por si fuera poco la actitud de estos 4 con nosotros, Metallica nos dejó verlos en sus momentos más altos y más bajos con dos documentales que exploraban su día a día en el estudio - y fuera de él -. El primer documental es una inconfundible fuente de inspiración para todo músico, y para mi es una fuente de inspiración a nivel humano, más allá del pésimo intento que hago de ser músico. Ver como estos tíos disfrutan tanto su día a día, sus propósitos en la vida, sus relaciones personales y su actitud ante todo lo que los rodea, me hace ver que la vida puede ir más allá de la monotonía en la que podemos caer, si tan sólo encuentras algo que te apasione de esa manera, y mucho más importante: con quién compartirlo.

Un día en el estudio

Definitivamente Metallica, para quién haya tenido la oportunidad de apreciar realmente lo que hay más allá de la música que ellos hagan, es una cultura. Con esto no quiero decir que sean unos dioses y que haya que alabarlos, si no más bien todo lo contrario: son humanos, y demostrarlo es simplemente digno de admirar cuando se llega a ese nivel y se es tan conocido y aclamado. Son una gran fuente de inspiración.

Si me preguntaran ahorita qué quiero ser cuando sea grande, sin duda respondería: un rockstar genuino como los 4 de Metallica. Y dejo hasta aquí el post porque mi guitarra me está mirando feo. Creo que me está diciendo que deje de hablar tanta paja y la toque. Me falta aún mucho camino que recorrer ahí…

Hi, I’m a Mac… and I need a PC.

ApplePor mucho tiempo he codiciado los productos Apple. La atención al detalle, la estética del hardware y por sobretodas las cosas el poder de Mac OSX, me hacían babearme y llorar de frustración cada vez que entraba a apple.com. Esperaba el Macworld cada enero como un cinéfilo espera los Oscars. Nunca tuve la oportunidad de comprarme una, por X o Y razones (léase: precios prohibitivos), pero en muchas oportunidades me ha tocado usar OSX por buenos periodos de tiempo. Definitivamente es para mi, el OS más avanzado que existe, y afortunadamente tiene detrás empresas como Adobe y el mismo Microsoft, que lanzan sus principales herramientas para el mismo.

Sin embargo, desde hace un tiempo para acá me ha empezado a molestar algo de Apple. Creo que la cosa empezó con la campaña de “Hi, I’m a Mac - and I’m a PC“. En un principio me parecían de lo más graciosos. Eran divertidos, tenían el sello característico de Apple en cuestiones de estilo e imagen y tenían cierta veracidad detrás. Y aún así, últimamente me han empezado a parecer simplemente de lo más arrogantes.

A ver si me explico. La campaña “Think Different” fué genial. Apple definitivamente tenía algo distinto que ofrecer: calidad, atención al detalle, lujo. Era una manera completamente honesta de ganarse al público, y en efecto me conquistaron a mi con tal ingenio. Estaban amparados por una gran verdad: OSX representaba un cambio para bien, y Microsoft, con toda su arrogancia que la caracterizaba, ya no era el único con un buen producto.

Ahora Apple basa toda su campaña publicitaria en echarle tierra a alguien que, mal que bien, les dá de comer. Tal arrogancia llegó al extremo cuando vi esto:

Ícono de Windows en Leopard

¿Qué es esto? El ícono con el que OSX Leopard identifica una máquina windows en la red: un monitor CRT viejo con una BSOD. Vamos, que yo no soy ningún defensor de Windows, pero XP no me ha dado ese problema en años (a menos haya sido un problema de hardware). Y ya no tengo un CRT. Con esto, para mí al menos, Apple pasó de lo jocoso a lo vulgar, arrogante y bajo. ¿Con esto quieren ganar usuarios?

Ahora, todo este post viene porque, durante una pequeña charla de lo más sana que estaba teniendo hace unos minutos con una persona - quién teniendo problemas con su cámara fotográfica para sincronizarla con el iPhoto le recomendé que instalara WinXP con Parallels Desktop, Bootcamp o un VMWare - fué cuando repentinamente me golpeó el slogan que tenía apple cuando hizo la transición a Intel: “Now we even do Windows!”. Empezaron a pasar imágenes por mi cabeza de todas las personas que conozco con mac: ninguna deja de correr paralelamente windows por algún motivo u otro.

Finalmente me di cuenta de un gran enigma que siempre hubo en mi mente: la transición de la arquitectura PowerPC a Intel. Si, yo sé que mucho se ha hablado por personas mucho más expertas en el tema que yo, y estoy 3 años tarde en el asunto. Pero al fin se me hizo completamente evidente: Apple NECESITA Windows. Existen miles de aplicaciones que sólo corren bajo windows. Recuerdo a mi hermano (sorry, bro) corriendo Windows en VMWare para sincronizar los mapas de Nokia con su Nokia Navigator. Recuerdo a una amiga corriendo Windows para poder jugar su MMORPG favorito. Recuerdo muchos casos parecidos. Y si, también sé que se podía virtualizar windows incluso antes de pasar a Intel… pero de alguna manera tenían que hacerlo más fácil, ¿no?

Entonces… si Apple - y por extensión sus usuarios - necesitan de Windows, ¿por qué tanta hipocrecía? ¿Pensar diferente ya no es suficiente? ¿Es necesario llegar tan bajo para poder vender tu producto que en teoría es tan bueno?

Con esto sólo busco dejar una reflexión: caigamos en cuenta del bullshit comercial que nos invade, y los fanatismos ciegos que esto crea. Cada empresa tiene una personalidad que la caracteriza, y ello trae consigo seguidores que la alaben y la defiendan como si fueran un culto religioso. Lo preocupante y molesto aquí es que esa arrogancia sea transmitida directamente a los usuarios. Usuarios del tipo “yo soy más cool porque tengo una Mac”. Aja, ¿qué hacen entonces corriendo Windows en ella? Lo mismo sucede con los iPods y iPhones… más que tecnologías, Apple ahora vende el factor “cool”, al punto que la cosa se ha convertido en moda. Ya no se trata de “pensar diferente”, ahora se trata de ser uno más del montón.

La arrogancia de Apple es tan lamentable como la de Microsoft en su época. Y eso va con todos los windows y mac fanboys que me he conseguido por ahí ;-). Y quién pueda leer esto no me confunda: si tengo la oportunidad de comprar una Mac lo haré y la disfrutaré, sigo pensando que es un producto increíble. Pero no por eso tenemos que exhibirla como parte de un culto cegado que enaltece su ego por tener una manzanita iluminada detrás como Apple quiere que seamos, e hipócritamente hablar pestes de Windows. Seamos más mente abiertas y utilicemos la tecnología para lo que está hecha: una herramienta que facilita nuestras vidas, más allá de modas y cool-turas absurdas.

Si las publicidades de las empresas dijeran la verdad… la de Apple diría: “Hola, soy una Mac. Y necesito una PC”.