Archivos del Mes para Septiembre, 2008

Death Magnetic. Mi review.

Es 1990. Metallica ha anunciado que su próximo disco se llamará “Death Magnetic”. Sale a la venta. Casi 20 años después es considerado un clásico, la gente se refiere a “los primeros 5 discos” como la mejor época de Metallica.

Death Magnetic es, sin duda, un regreso del Metallica con el que muchos crecimos. Los profetas, no, los Dioses del metal hacen su regreso magistral a ponerle fin a tantos años de críticas - aunque para mi la verdad nunca se fueron, sólo transicionaron -. A pesar de que el disco tiene sus fallas, no se puede negar la escencia del Metallica agresivo, thrashero, melódico y armónico de los ‘80.

Ok, hasta ahí el review subjetivo. He esperado más de una semana para escribir esta entrada, escuchando el disco con calma, esperando que pase ese sentimiento de adrenalina inicial que inevitablemente ciega a todo fan, para poder hacer comentarios objetivos.

Primeras Impresiones

Death Magnetic no es un disco para escucharlo una vez y emitir una opinión conclusa. Hay thrash, hay baladas, hay cambios de tono, de velocidad, de agresividad, con armonizaciones de las que Cliff Burton estaría orgulloso, hay mucho trabajo y horas dedicadas. Hay de todo para todos. Es imposible de digerir en una sola sentada. Y esto es lo que hace a este disco maravilloso.

Una vez que empiezas a ver las canciones como un todo, y se logra entender la estructura y complejidad musical, es cuando comprendes que este disco lo tiene todo para convertirse, en unos años, en un clásico referencial. Las canciones son largas, melódicas, en algunos caso pura energía agresiva. Riff tras riff, cada tema es tan dinámico que pareciera una explosión de golpes y patadas en la cara, uno tras otro, con una complejidad no vista desde los días de “…And Justice for All”. “St. Anger” era un nombre más apropiado para éste disco. Lo más interesante para mi es que, a pesar de tal complejidad, cada canción es homogénea en sí, lo que hace que no se hagan aburridas y tediosas. Hay secciones que uno podría decir: “hey, esto podría no estar aquí y funcionar igual”, si, pero en mi opinión tampoco están de más.

Estructuralmente se nota claramente la intención de revivir los viejos tiempos, con una apertura oscura y agresiva, canciones de 7 y 8 minutos, una instrumental cerca del final y el cierre thrashero a la “Dyers Eve” y “Damage Inc.”. No es coincidencia que Death Magnetic porte el viejo logo.

Es que definitivamente no hay canción que no tenga eso que nos haga decir: “hey, eso me recuerda a tal parte de tal canción”. Por ejemplo, “The End of the Line” tiene una parte muy similar a “Creeping Death”, lo cual se me hizo evidente al escucharla en vivo. “The Day that Never Comes” es estructuralmente casi idéntica a “One” o “Fade to Black”, con el patrón “verso suave - coro agresivo - bridge instrumental largo”. Con “My Apocalypse” juraría que quién canta es Tom Araya. “Suicide & Redemption” es una oda a “Orion” o “To Live is to Die”. Incluso “Unforgiven III” tiene su sitio en el disco, con una melodía que me ha durado días pegada en la cabeza, una vez que la asimilé. Todo esto con un twist interesante: suena nuevo. No fracasa en el intento de “imitar” lo viejo, simplemente se inspira y hace con ello algo que no decepciona. También hay partes que suenan al “Load” o a un cover de Mercyful Fate como en Garage Inc.

Con 45 años que tienen encima estos 4 jinetes, sus habilidades individuales brillan tanto como en sus días de adolescentes desenfrenados. Hetfield ha sido, es y será un genio de los riffs, y a pesar de que su voz vió la cumbre en los días del Black Album, aún le queda suficiente potencia para sonar a “Jaymz”. Kirk Hammet retomó sus sesiones de práctica, y si se analiza con cautela, los solos que ejecuta son técnicamente tan complicados como cualquiera del Master of Puppets, con sus distintivos pentatónicos y harmónicos menores, wah-wah aquí y allá y fast picking. Lars Ulrich es probablemente la moneda que menos brille en cuanto a tecnicismos se trate, pero él mismo ha tenido la humildad (una palabra difícilmente asociada a él) para admitir que no es un baterista “realizado”, y admitir que su gran fortaleza está en hacer que los riffs de Hetfield lleven estén acompañados de la mejor base rítmica posible. Y eso nadie se lo puede quitar. Finalmente Robert Trujillo es difícil no decir que es un maestro en su instrumento, pero lamentablemente en este disco no ha tenido la posibilidad de resaltar.

Esto me lleva al siguiente punto:

Toda moneda, por muy brillante, tiene dos caras.

Death Magnetic falla en ciertos aspectos. Para empezar, lo más evidente, es la producción, específicamente la mezcla y masterización. La industrial musical tiene una tendencia reciente a maximizar la onda de sonido más allá de los límites para que todo suene más fuerte. En el caso de Death Magnetic lo llevaron tanto al extremo, que es primera vez que escucho un disco dónde la batería se distorsiona y tiene el efecto del clipping. No entiendo el motivo, me cuesta creerlo de verdad.

La mezcla tampoco es del todo buena. El redoblante se escucha demasiado alto comparado con la voz de Hetfield, distorsionado en algunos casos, y a su vez la voz pudo haberse trabajado un poquito más para que no sonara tan cruda. Con el bajo pareciera que quisieran recrear lo sucedido con AJFA, prácticamente ausente. Con tanta crítica que se hizo sobre la producción de St. Anger, que se entiende que la idea era que sonara tan “raw” como fuera posible, esperaba que ésto sonara al menos como suena el cover que le hicieron hace unos meses a Iron Maiden con “Remember Tomorrow”. Yo suelo opinar que muchas bandas hoy en día son sólamente un buen sonido de estudio, y entiendo y apoyo que no es lo que Metallica quiere. Sin embargo, hubiese dado el toque final para que el disco no decepcione a nadie. Con tan buena música, es una lástima.

Por otra parte, los solos de Hammet, aunque como comento anteriormente son técnicamente sorprendentes y con el mismo sabor al Hammet virtuoso de los ‘80, les faltó el toque “memorable” que tienen sus antigüos solos en la composición. Se sienten más como improvisaciones. Creo que a Kirk le faltó hacerlos más melódicos, más metidos dentro de la dinámica de la canción ligados al “echar dedos frenéticamente”. Para entender un poco a lo que me refiero, sólo falta escuchar el solo de “Blackened”, por ejemplo, o el de “The God that Failed”.

Conclusiones

Llevo meses siguiendo el desenvolvimiento del disco en un site en particular, Blabbermouth.net. Silenciosamente he analizado lo que esa comunidad metalera siente cada vez que se le mencionaba “Metallica”. Aparentemente la situación está dividida en tres bandos, los “haters” (odiadores), los “fanboys” (fanáticos cegados) y los “No me importa, pero igual le daré una oportunidad al disco”. Mi conclusión de todo esto es que los “haters” siempre odiarán a la banda, así saquen Master of Puppets II, y los “fanboys” siempre la amarán, así saquen un disco de Salsa y Vallenato (no puedo creer que dije esas palabras en este blog). Yo no me identifico con ninguno.. Simplemente si no te gusta Metallica porque “se vendieron”, no lo escuches, no compres su disco, no hagas click en los links y no vayas a sus conciertos. Tienes la opción. Pero si estás en el medio, definitivamente tienes que darle un par de oportunidades a Death Magnetic.

Hay que resaltar también los esfuerzos que ha hecho Metallica para quitarse esa imangen de “viejos gruñones egoístas”. El sitio oficial tiene actualmente todas las canciones del disco gratis en streaming. El video de “The Day that Never Comes” igualmente. Eso sin incluir todo lo que hay de gratis en MissionMetallica.com. No es NIN que regala el disco a 320kbps, pero esto es algo no muy común en las grandes bandas con grandes disqueras detrás de ellas.

Es mi opinión, que a medida que estas canciones empiecen a sonar en vivo, se harán completamente clásicos memorables, incluso para aquellos que odien a la banda. Tanta energía acumulada en éstos temas, lo hacen perfectos para ponernos los pelos de punta al corear las canciones entre 50mil personas. Y eso terminará de poner punto y final al que dude de lo clásico que es Death Magnetic para el metal.

No es el mejor disco de Metallica de todos los tiempos. Pero si esto fuera 1990, hoy estaría en la historia como uno de ellos.

Links:

El disco completo, en streaming del sitio oficial, for free.
“The world premiere of Death Magnetic”, show de radio con los Foo Fighers como hosts
Video de “The Day that Never Comes”
Videos del show de lanzamiento del Death Magnetic en Berlin (ver el 2do video!)

Death Magnetic se leakea

Me siento como un niño el 24 de diciembre esperando el regalo del Niño Jesús o Santa (**spoiler si tienes menos de 7 años: son mamá y papá!!**). Aparentemente una tienda en Francia pepe-le-pouf empezó a vender (2 semanas antes de tiempo) el nuevo LP de Metallica, Death Magnetic, y ya tengo una versión de 320kbps. Me debato entre si esperar a comprar el FLAC o escuchar esto que tengo en mi disco duro. No sé si pueda aguantarme.

Mejor me reservo el link en caso de que Lars me mande la policía a la casa y mañana amanezca invadido por la RIAA venezolana (yeah right!). You never know!

Google Chrome: más cerca del lado oscuro.

Chrome

Empiezo este post a la defensiva, porque sé que más de uno no estará de acuerdo con la opinión que están por leer; pero que no se me malinterprete: yo admiro a Google, tanto como el geek de al lado, tanto como se puede evangelizar a la empresa que ha podido rivalizar seriamente a lo que alguna vez consideramos el lado oscuro: Microsoft. Sin embargo, hoy Google ha hecho una jugada que considero un poco egoísta, y déjenme explicarme por qué.

Google hoy lanza su nuevo navegador, llamado Google Chrome. Geeks alrededor del mundo se revuelcan de felicidad. Los mismos que defendieron Firefox a capa y espada por quitarle casi un 20% de market share a IE.

Ahora bien, un Google cuasi-todopoderoso como el de hoy en día dice: “yo quiero un pedacito en este juego”. Y yo me pregunto: ¿realmente es necesario otro navegador en el mercado? ¿A quién quiere beneficiar Google, a los usuarios o a sí mismo? ¿a los desarrolladores web quizá?. Exploremos estas preguntas con más detenimiento.

Los navegadores han evolucionado a un punto dónde me atrevo a decir que todos son igualmente buenos. Firefox en menos de 5 años ha logrado lo que Opera y Netscape no pudieron lograr: que Microsoft se dignara a mejorar aquél desastre llamado Internet Explorer 6 y lanzara un producto de calidad, competitivo y respetuoso a los estándares (me refiero, claro, a IE8 beta). El resultado es un mercado de navegadores excelentes, tanto Firefox, como Opera, Safari y el mismo IE7 son buenos productos, al punto que ya creo que no saben cómo dar el siguiente paso a un mejor navegador. Esto me hace pensar que hasta cierto punto Chrome es innecesario, ya que el mercado no está pidiendo un nuevo producto.

En las horas que llevo probándolo (estoy escribiendo este post dentro de Chrome para ser lo más objetivo posible), no he visto nada revolucionario. Chrome es lo que sale si metieras en una licuadora a Opera, Firefox (con una que otra extensión) y Safari: un poquito de cada uno. Por lo que me dice el “Acerca de”, están usando una versión modificada de Gecko y WebKit, suficientemente modificadas como para que algunas páginas no se rendericen igual. Chrome, en sí, no tiene nada revolucionario que ofrecer, al menos todavía.

Chrome About

Ahora bien, si utiliza los componentes abiertos de otros navegadores, y Google quiere llegar a algún lado con todo esto: ¿por qué no más bien aportar a alguno de estos proyectos? Estoy seguro que Opera, Firefox y la misma Apple estarían contentos de recibir los aportes de Google. Me atrevería a decir que si lo quisieran, podrían comprar Opera y hacer un producto más interesante. Ahora por el contrario Google les hace la competencia, y con el poder que hay detrás de la marca, estoy seguro que un buen daño harán.

Es por ello que ahora, en mi humilde opinión, fué absolutamente innecesario que hoy Google lance su navegador.

Este daño, para empeorar las cosas, será directamente contra los ya-saturados-de-opciones usuarios finales (léase mi papá, tu mamá, y los primos de todos nosotros) quienes si en algún momento llegasen a mirar a los lados cansados del IE que viene con Windows, probablemente pondrán su apuesta al nombre de Google, quién no necesariamente tiene un mejor navegador, pero simplemente porque es “Google” y no un cualquiera como la fundación Mozilla, de la misma manera que éste último no necesariamente tiene un mejor navegador que Opera. En otras palabras, el único que se beneficia aquí es Google, con el motivo de “porque sí”.

Finalmente, a los colegas desarrolladores web que viven el día a día de debuggear una aplicación en IE6, IE7, Opera, Safari y Firefox: ¿quieren uno más a la lista?

En fin. Bajo ningún motivo estoy implicando que Chrome sea un mal producto, y que quede eso por entendido. En el caso de [el OS para móviles ] Android, por ejemplo, veo con mucha ilusión el impacto positivo que podría causar en la industria, una industria llena de OS mediocres como Symbian y Windows Mobile.

En el mercado de los navegadores simplemente lo veo más como un capricho que una necesidad. Es muy temprano para sacar conclusiones, el tiempo lo dirá.