
Es 1990. Metallica ha anunciado que su próximo disco se llamará “Death Magnetic”. Sale a la venta. Casi 20 años después es considerado un clásico, la gente se refiere a “los primeros 5 discos” como la mejor época de Metallica.
Death Magnetic es, sin duda, un regreso del Metallica con el que muchos crecimos. Los profetas, no, los Dioses del metal hacen su regreso magistral a ponerle fin a tantos años de críticas - aunque para mi la verdad nunca se fueron, sólo transicionaron -. A pesar de que el disco tiene sus fallas, no se puede negar la escencia del Metallica agresivo, thrashero, melódico y armónico de los ‘80.
Ok, hasta ahí el review subjetivo. He esperado más de una semana para escribir esta entrada, escuchando el disco con calma, esperando que pase ese sentimiento de adrenalina inicial que inevitablemente ciega a todo fan, para poder hacer comentarios objetivos.
Primeras Impresiones
Death Magnetic no es un disco para escucharlo una vez y emitir una opinión conclusa. Hay thrash, hay baladas, hay cambios de tono, de velocidad, de agresividad, con armonizaciones de las que Cliff Burton estaría orgulloso, hay mucho trabajo y horas dedicadas. Hay de todo para todos. Es imposible de digerir en una sola sentada. Y esto es lo que hace a este disco maravilloso.
Una vez que empiezas a ver las canciones como un todo, y se logra entender la estructura y complejidad musical, es cuando comprendes que este disco lo tiene todo para convertirse, en unos años, en un clásico referencial. Las canciones son largas, melódicas, en algunos caso pura energía agresiva. Riff tras riff, cada tema es tan dinámico que pareciera una explosión de golpes y patadas en la cara, uno tras otro, con una complejidad no vista desde los días de “…And Justice for All”. “St. Anger” era un nombre más apropiado para éste disco. Lo más interesante para mi es que, a pesar de tal complejidad, cada canción es homogénea en sí, lo que hace que no se hagan aburridas y tediosas. Hay secciones que uno podría decir: “hey, esto podría no estar aquí y funcionar igual”, si, pero en mi opinión tampoco están de más.
Estructuralmente se nota claramente la intención de revivir los viejos tiempos, con una apertura oscura y agresiva, canciones de 7 y 8 minutos, una instrumental cerca del final y el cierre thrashero a la “Dyers Eve” y “Damage Inc.”. No es coincidencia que Death Magnetic porte el viejo logo.
Es que definitivamente no hay canción que no tenga eso que nos haga decir: “hey, eso me recuerda a tal parte de tal canción”. Por ejemplo, “The End of the Line” tiene una parte muy similar a “Creeping Death”, lo cual se me hizo evidente al escucharla en vivo. “The Day that Never Comes” es estructuralmente casi idéntica a “One” o “Fade to Black”, con el patrón “verso suave - coro agresivo - bridge instrumental largo”. Con “My Apocalypse” juraría que quién canta es Tom Araya. “Suicide & Redemption” es una oda a “Orion” o “To Live is to Die”. Incluso “Unforgiven III” tiene su sitio en el disco, con una melodía que me ha durado días pegada en la cabeza, una vez que la asimilé. Todo esto con un twist interesante: suena nuevo. No fracasa en el intento de “imitar” lo viejo, simplemente se inspira y hace con ello algo que no decepciona. También hay partes que suenan al “Load” o a un cover de Mercyful Fate como en Garage Inc.

Con 45 años que tienen encima estos 4 jinetes, sus habilidades individuales brillan tanto como en sus días de adolescentes desenfrenados. Hetfield ha sido, es y será un genio de los riffs, y a pesar de que su voz vió la cumbre en los días del Black Album, aún le queda suficiente potencia para sonar a “Jaymz”. Kirk Hammet retomó sus sesiones de práctica, y si se analiza con cautela, los solos que ejecuta son técnicamente tan complicados como cualquiera del Master of Puppets, con sus distintivos pentatónicos y harmónicos menores, wah-wah aquí y allá y fast picking. Lars Ulrich es probablemente la moneda que menos brille en cuanto a tecnicismos se trate, pero él mismo ha tenido la humildad (una palabra difícilmente asociada a él) para admitir que no es un baterista “realizado”, y admitir que su gran fortaleza está en hacer que los riffs de Hetfield lleven estén acompañados de la mejor base rítmica posible. Y eso nadie se lo puede quitar. Finalmente Robert Trujillo es difícil no decir que es un maestro en su instrumento, pero lamentablemente en este disco no ha tenido la posibilidad de resaltar.
Esto me lleva al siguiente punto:
Toda moneda, por muy brillante, tiene dos caras.
Death Magnetic falla en ciertos aspectos. Para empezar, lo más evidente, es la producción, específicamente la mezcla y masterización. La industrial musical tiene una tendencia reciente a maximizar la onda de sonido más allá de los límites para que todo suene más fuerte. En el caso de Death Magnetic lo llevaron tanto al extremo, que es primera vez que escucho un disco dónde la batería se distorsiona y tiene el efecto del clipping. No entiendo el motivo, me cuesta creerlo de verdad.
La mezcla tampoco es del todo buena. El redoblante se escucha demasiado alto comparado con la voz de Hetfield, distorsionado en algunos casos, y a su vez la voz pudo haberse trabajado un poquito más para que no sonara tan cruda. Con el bajo pareciera que quisieran recrear lo sucedido con AJFA, prácticamente ausente. Con tanta crítica que se hizo sobre la producción de St. Anger, que se entiende que la idea era que sonara tan “raw” como fuera posible, esperaba que ésto sonara al menos como suena el cover que le hicieron hace unos meses a Iron Maiden con “Remember Tomorrow”. Yo suelo opinar que muchas bandas hoy en día son sólamente un buen sonido de estudio, y entiendo y apoyo que no es lo que Metallica quiere. Sin embargo, hubiese dado el toque final para que el disco no decepcione a nadie. Con tan buena música, es una lástima.

Por otra parte, los solos de Hammet, aunque como comento anteriormente son técnicamente sorprendentes y con el mismo sabor al Hammet virtuoso de los ‘80, les faltó el toque “memorable” que tienen sus antigüos solos en la composición. Se sienten más como improvisaciones. Creo que a Kirk le faltó hacerlos más melódicos, más metidos dentro de la dinámica de la canción ligados al “echar dedos frenéticamente”. Para entender un poco a lo que me refiero, sólo falta escuchar el solo de “Blackened”, por ejemplo, o el de “The God that Failed”.
Conclusiones
Llevo meses siguiendo el desenvolvimiento del disco en un site en particular, Blabbermouth.net. Silenciosamente he analizado lo que esa comunidad metalera siente cada vez que se le mencionaba “Metallica”. Aparentemente la situación está dividida en tres bandos, los “haters” (odiadores), los “fanboys” (fanáticos cegados) y los “No me importa, pero igual le daré una oportunidad al disco”. Mi conclusión de todo esto es que los “haters” siempre odiarán a la banda, así saquen Master of Puppets II, y los “fanboys” siempre la amarán, así saquen un disco de Salsa y Vallenato (no puedo creer que dije esas palabras en este blog). Yo no me identifico con ninguno.. Simplemente si no te gusta Metallica porque “se vendieron”, no lo escuches, no compres su disco, no hagas click en los links y no vayas a sus conciertos. Tienes la opción. Pero si estás en el medio, definitivamente tienes que darle un par de oportunidades a Death Magnetic.
Hay que resaltar también los esfuerzos que ha hecho Metallica para quitarse esa imangen de “viejos gruñones egoístas”. El sitio oficial tiene actualmente todas las canciones del disco gratis en streaming. El video de “The Day that Never Comes” igualmente. Eso sin incluir todo lo que hay de gratis en MissionMetallica.com. No es NIN que regala el disco a 320kbps, pero esto es algo no muy común en las grandes bandas con grandes disqueras detrás de ellas.
Es mi opinión, que a medida que estas canciones empiecen a sonar en vivo, se harán completamente clásicos memorables, incluso para aquellos que odien a la banda. Tanta energía acumulada en éstos temas, lo hacen perfectos para ponernos los pelos de punta al corear las canciones entre 50mil personas. Y eso terminará de poner punto y final al que dude de lo clásico que es Death Magnetic para el metal.
No es el mejor disco de Metallica de todos los tiempos. Pero si esto fuera 1990, hoy estaría en la historia como uno de ellos.
Links:
El disco completo, en streaming del sitio oficial, for free.
“The world premiere of Death Magnetic”, show de radio con los Foo Fighers como hosts
Video de “The Day that Never Comes”
Videos del show de lanzamiento del Death Magnetic en Berlin (ver el 2do video!)

